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Qué me gustaría saber si volviera a empezar de cero
La newsletter
¿Qué tal, familia?
Espero que estés arrancando este 2025 con mucha fuerza.
Como cada año, este es el momento perfecto para fijarnos nuevos objetivos, plantearnos retos y empezar proyectos que nos emocionen.
El mío, por ejemplo, es YouTube.
Y hoy quiero hablarte de algo muy personal:
¿qué haría si tuviera que empezar de cero en la creación de contenido?
Los inicios no son fáciles.
Y muchas veces subestimamos lo duros que pueden ser esos primeros pasos.
Pero aquí está la clave: esos comienzos valen la pena.
Por eso quiero compartir contigo algunas lecciones que me hubiera encantado saber cuando empecé en este camino allá por 2017.
Así que te dejo un vídeo que acabo de subir hablando de ello en YouTube.
Tienes el vídeo aquí debajo: 7 lecciones que me hubiera gustado conocer al empezar
Principalmente hablamos de:
- La libertad que te da el vídeo. Pero ojo, esta libertad también trae retos, como aprender a equilibrar tu tiempo y desconectar.
- Los diferentes caminos que puedes seguir para dedicarte al vídeo.
- Los comienzos siempre son difíciles. Tus primeros vídeos probablemente no serán buenos, y está bien.
- El truco de menos es más.
- El mejor aprendizaje es crear.
Si estás pensando en dar el salto al mundo del vídeo, tienes que echarle un vistazo.
Un abrazo, Alex
Qué haría si empezara de cero en el vídeo
En la newsletter te dejé cinco. En el vídeo son siete.
1. La libertad, con letra pequeña
Cuando empecé en 2017 quería viajar. Y el vídeo me lo ha dado: el año pasado creo que me subí a más de 40 aviones.
Lo curioso es que no hago vídeos de viajes. Hago eventos, y di con clientes que los organizan por todo el mundo. Lo que me ha llevado a viajar han sido los clientes a los que me he dirigido.
Es mi historia, y no tiene por qué ser tu objetivo.
La otra cara es que cuesta mucho desconectar. Igual que no tienes horarios, muchas veces acabas trabajando todos los días. Y si te dedicas a las bodas, te van a tocar casi todos los fines de semana del año. Por eso conviene decidir pronto qué vídeos quieres hacer y hacia dónde vas.
2. Hay más de un camino
No sale de ningún libro, es lo que he visto estos años:
- El artístico. Cine, publicidad tradicional, grandes productoras. Trabajas en equipos grandes y te especializas en una parte: preproducción, dirección, imagen, sonido o edición. Es el que menos conozco.
- El práctico. Una sola persona con una cámara, un ordenador y saber editar puede hacer todo el contenido que necesita una empresa. Es el mío, porque me considero más emprendedor que artista. No soy el mejor grabando, ni con el sonido, ni editando, pero hago bien el conjunto y mis clientes están contentos.
- El contenido propio. Usar el vídeo para dar a conocer tu proyecto, tu negocio o una idea. Es hacia donde me estoy moviendo ahora: menos proyectos para clientes y más contenido mío.
Y se pueden mezclar. Yo a veces entro en proyectos más artísticos con Antonio Wimmer y ahí solo llevo una parte, como la luz o la cámara.
3. El principio es más duro de lo que imaginas
Mucha gente piensa que en una semana aprende a hacer vídeos. No funciona así.
Tus primeros vídeos van a ser malos. Los míos lo fueron. Si te comparas con alguien que lleva años, te vas a desmotivar, así que no dejes de hacer un vídeo porque otro lo haga mejor. Cuanto antes pases por esos primeros vídeos, antes llegarás al nivel mínimo para trabajar con clientes.
Y todo te va a llevar más tiempo del que calculas.
4. Tira de tu gente
Cuando nadie te conoce, los primeros encargos salen de tu círculo: amigos, familia, otros fotógrafos o videógrafos que hayas conocido.
Mis primeros vídeos fueron gratis, para la empresa de uno de mis mejores amigos, que se dedicaba a la intermediación inmobiliaria. Grababa sus casas. Así fui practicando y tuve algo que enseñar a los primeros clientes que sí me pagaron.
Ponte en el lugar del cliente: si alguien te dice que sabe hacer vídeos, lo primero que le pides es verlos.
5. Menos es más
Cuando ya trabajas con clientes, compensa mucho más tener pocos que te contraten una y otra vez que estar siempre buscando nuevos.
Conseguir un cliente nuevo lleva muchísimo trabajo: encontrarlo, entender qué necesita y qué estilo busca, preparar la propuesta… Y a mí me ha pasado mil veces: hablamos, envío la propuesta y, de repente, desaparecen.
Así que pon el foco en los que ya tienes: que reciba más de lo que esperaba, para que quiera seguir haciendo proyectos contigo.
6. Aprende de donde sea, pero crea
No necesitas ir a la universidad: hay muchísima información gratuita en internet.
Lo que no sirve es ver 700 cursos o 400 tutoriales y no ponerlo en práctica. Coge lo que tengas (una cámara antigua aunque no grabe en 4K, o el móvil), entiende los conceptos y ponte a jugar con ella.
7. Busca que te dé un poco de vergüenza
Es mi forma de medir si avanzo. Cada vez que hago un vídeo nuevo, miro el anterior. Cuanta más vergüenza me da enseñarlo, mejor, porque significa que voy a buen ritmo.
Si este año te lanzas
Si 2025 es el año en que te lanzas a la piscina, ve con estas siete en la cabeza. A mí el camino me ha merecido totalmente la pena.
