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Cómo cambiar la duración de una canción en Premiere sin perder el ritmo
Colaboración: Artlist (patrocinador del vídeo).
Encuentras la canción perfecta. El ritmo, los instrumentos, la emoción, todo encaja. Pero dura dos minutos y tu vídeo dura diez.
Premiere tiene una herramienta que alarga o acorta una canción a la duración exacta que quieras, y lo hace casi sola.
El problema llega cuando a esa canción le has quitado una capa, como la voz, porque en tu vídeo ya hay alguien hablando. Te enseño las dos cosas: cómo usar la herramienta y el truco que uso yo para que no se descuadre el ritmo.
Qué son los stems
Algunas plataformas de música te dejan descargar una canción por capas. Se llaman stems: los tambores, el bajo, el piano, las guitarras, la percusión, las voces… Cada elemento por separado.
La canción que uso en el vídeo tiene nueve capas. Con eso las posibilidades creativas son enormes:
- Si solo te gusta la guitarra eléctrica, descargas esa capa y la usas de música de fondo.
- Si te sobran las voces, porque grabaste una entrevista o hablas a cámara y tendrías dos voces a la vez, descargas todas las capas y quitas esa.
Lo segundo es lo que complica ajustar la duración. Ahora lo verás.
Forma 1: la herramienta de remezcla
Es la forma más sencilla, y sirve cuando tienes la canción completa en un solo archivo.
- Arrastra la canción a la línea de tiempo.
- En la barra de herramientas, mantén pulsado el icono de la herramienta de edición de rizo. Se despliega un menú y ahí aparece la herramienta de remezcla.
- Selecciónala, pincha en el borde de la canción y arrástralo hasta donde quieras que acabe. Si quieres que dure diez minutos y medio, la alargas hasta ahí.
Premiere analiza la canción, identifica dónde puede cortar y va duplicando los fragmentos por ti. También funciona para acortarla.
Hacer esto a mano sería buscar el golpe exacto y duplicar un fragmento setenta veces. Una locura.
El problema: ajustar capa por capa
Ahora imagina que has descargado las nueve capas y has quitado la de la voz. Pones todas las capas en la línea de tiempo, una debajo de otra, y usas la herramienta de remezcla en cada una para llevarlas a la misma duración.
Lo probé, y se cargó el ritmo. Con tres capas puestas a la misma duración, una salió un poco más larga, otra un poco más corta y en la tercera metió un hueco sin sonido en medio.
Cada capa se remezcla por su cuenta, y cada una elige sus cortes. Al final los tambores van por un lado y los violines por otro.
Forma 2: mi truco, convertir las capas en un solo audio
La solución es sencilla. Antes de ajustar la duración, junta todas las capas en un único archivo.
1. Monta las capas en la línea de tiempo
Agrega las pistas de audio que necesites (yo añadí diez) y coloca cada capa en una pista, todas alineadas desde el inicio. Es un poco manual y un poco rollo, pero se hace rápido.
2. Elimina la capa que sobra
Identifica cuál es la que no quieres, en mi caso la de las voces, y bórrala.
3. Exporta solo el audio
Ve a exportar como si fueras a sacar el vídeo, pero elige exportar solo audio, en formato de onda. Ponle un nombre que reconozcas y exporta.
4. Vuelve a importarlo y remezcla
Importa ese archivo nuevo al proyecto y arrástralo a la línea de tiempo. Ahora es una sola pieza, así que la herramienta de remezcla la trata como una canción normal.
La alargas o la acortas y el ritmo se mantiene. Y de paso has convertido una canción con voz en una instrumental.
Cuándo te sirve
Es un truco muy sencillo, pero me ha ahorrado muchísimo tiempo. Me pasa a menudo: la canción me encaja, pero no quiero las voces, o la flauta, o los tambores. Y luego necesito que dure lo que dura mi vídeo.
Sin este paso, tendrías ocho capas de audio que cuadrar una a una. Con él, exportas, importas y ajustas en un momento.
Cuadrar la música con el ritmo y la duración del montaje es de las partes más pesadas de editar. Cuanto menos tiempo pierdas ahí, más te queda para el resto.
