Blog Blog .RAW
Efectos de sonido: cómo usarlos en tus vídeos
Colaboración: Artlist (enlace promocional en el vídeo).
Pon dos vídeos con imágenes parecidas uno al lado del otro. Muchas veces lo que separa el que parece profesional del que parece amateur son los efectos de sonido: capas que casi nunca percibimos, pero que están ahí.
Fíjate en tus películas favoritas o en los vídeos de tus creadores favoritos. Con esos sonidos se pasa de una imagen plana a una que te lleva a donde ocurre la acción. Sin ellos, el vídeo se queda en unas imágenes con algo de música.
Los tres grandes tipos de efectos de sonido
Hay infinidad de efectos, pero casi todos caben en una de estas tres categorías. Saber cuál es cuál te dice qué tienes que buscar.
Sonidos de ambiente
Dan contexto y sientan las bases de la imagen. En un plano de dron de una playa son las gaviotas al fondo y las olas. En un plano de ciudad, el tráfico.
Siempre van sutiles, un poco más bajitos que el resto.
Foley
En inglés se llaman foley, y la verdad es que no sé muy bien cómo se llaman en español. Son los sonidos de la acción concreta que estás viendo.
Si alguien corre: el roce de la ropa, los pasos, incluso la respiración. En una pelea: los golpes, la respiración, a lo mejor el latido del corazón. En una escena de acción: disparos, golpes, explosiones. Van al detalle y son los que te meten dentro.
Efectos artificiales
Sirven para enfatizar acciones y momentos, o para ayudarte con las transiciones. Le dan al vídeo un toque más dramático, incluso cinematográfico. Dentro hay varias subcategorías:
- Whooshes. Esos sonidos de viento que ayudan a pasar de una acción a otra o a enfatizar un efecto de la imagen.
- Risers. Generan tensión y curiosidad. Se usan mucho en los tráilers de películas, y en los reels cuando planteas el problema.
- Impactos o booms. Para enfatizar algo muy importante. Suelen cerrar la tensión que has creado con otro efecto.
Dónde encontrarlos
No todas las librerías tienen la misma calidad. Lo que suele pasar con el recurso gratis, o con el sonido sacado de un vídeo de YouTube, es que no tiene calidad o que es un whoosh demasiado exagerado que no encaja con la emoción del vídeo.
La librería que uso tiene los efectos ordenados por los tipos que acabas de ver, y además colecciones por temática: escenas de cocina, de acción, inspiradas en películas. Escuchar esas colecciones me da ideas de qué sonidos pueden completar una imagen.
Trucos para integrarlos bien
El error típico: descubres los efectos de sonido y empiezas a ponerlos en todas las imágenes, exagerados o sin que encajen. Consigues lo contrario de lo que buscabas, porque el vídeo se ve artificial.
La clave es la sutileza. La imagen es la que destaca y los efectos acompañan la emoción.
Baja el volumen y adelántalos
Cuando meto un efecto en la línea de tiempo, primero le bajo un poco el volumen. También puedes usar un fundido de potencia constante para que entre suave.
Y muchas veces lo adelanto al corte. Si el siguiente plano es un perro, el ladrido puede empezar un segundo antes, todavía en el plano anterior. Si es alguien corriendo, los pasos entran un poquito antes.
Le das al cerebro una pista y medio segundo después llega la imagen. El corte se nota menos y llevas al espectador de la mano.
Ordena las pistas por categoría
Los efectos pueden llenar pistas y pistas. Como ya conoces las tres categorías, repártelas: por ejemplo, dos pistas para ambiente, cinco para foley y las últimas para whooshes y efectos artificiales.
También puedes ponerles una etiqueta de color al importarlos, una por categoría. Con muchos efectos en la línea de tiempo, así no te lías. Confieso que no lo hago en todos los vídeos porque es un poco locura, pero cuando lo hago me ayuda una barbaridad.
No los dejes tal cual
Juega con el volumen y con la duración del clip. Si alargas un whoosh, suena más grave y más lento. Si lo acortas, más agudo. También puedes meterle un filtro de paso bajo o algo de reverberación.
Cuando escuchas siete veces el mismo efecto, te acostumbras y pierde la gracia. Ir variándolo, además, hace que editar sea más divertido.
Ten una carpeta de favoritos
Cada vez que encuentro efectos que me gustan, los descargo a una carpeta de favoritos en local, en mi ordenador, ordenada por categorías.
Desde ahí los uso en un montón de vídeos sin tener que buscar y descargar los mismos cada vez. Me ahorra muchísimo tiempo.
Por dónde empezar
Abre el último vídeo que hayas editado, ponte en la escena y pregúntate qué se oiría si estuvieras allí.
Empieza por el ambiente, a volumen bajo, y ve sumando capas. Si en algún momento el efecto se oye más que la imagen, bájalo.
