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Los 5 cortes y transiciones que necesitas para tus vídeos
Colaboración: Artlist (patrocinador del vídeo).
Cuando empezamos a editar, casi todos pensamos que un vídeo necesita una edición muy complicada: muchos efectos, muchas transiciones y una línea de tiempo con capas hasta arriba.
La clave está en saber combinar cortes sencillos, para que las tomas que has grabado queden bien unidas y tengan sentido juntas.
Te cuento los cinco tipos de corte que uso y dos trucos extra.
1. El corte de seguimiento
Consiste en seguir el movimiento de la cámara. Si un plano va con la cámara subiendo, el siguiente empieza con un movimiento en la misma dirección. Si haces un dolly in, el siguiente plano entra con otro dolly in.
Consigues dos cosas: esconder el corte y que el paso entre las dos tomas sea mucho más suave.
Piensa en lo contrario. Haces un paneo hacia la derecha y la siguiente toma va de derecha a izquierda. Quien mira siente un pequeño bloqueo, un «uy, aquí ha pasado algo raro», aunque no sepa decir qué. Tú y yo sabremos que es por la dirección contraria.
Eso sí, no lo uses en todos los cortes o el vídeo se vuelve monótono.
2. El corte de acción
Aquí también se corta en el movimiento, pero en el de las personas que están en el plano, no en el de la cámara.
Me encanta usarlo en eventos. Grabo a la misma persona desde diferentes ángulos, porque normalmente repetimos los mismos gestos cuando hablamos en una charla o en una ponencia. En edición busco ese gesto en dos planos: si mueve la mano hacia delante en uno, busco el mismo movimiento desde otro ángulo y corto justo ahí.
Es la mejor manera de esconder un corte, y lo ves constantemente en series y películas.
Cuando grabo sin mucha gente alrededor, le pido al actor o a la actriz que repita el movimiento varias veces mientras cambio de ángulo.
3. El jump cut
Es un corte polémico: a unos les encanta y otros lo detestan. A mí me gusta si se usa bien.
Consiste en quitar los fragmentos en los que te equivocas o haces pausas demasiado largas. Se puede acompañar con un pequeño zoom. En vídeos de YouTube con una persona hablando a cámara funciona perfectamente.
En una entrevista, en cambio, le dice al espectador que había pocos recursos y una sola cámara. Mi recomendación ahí es grabar con dos cámaras: cuando la persona se traba, bebe agua o se equivoca, cambias de ángulo y el corte se esconde.
También sirve para momentos creativos. Imagina a alguien dándole vueltas a un problema en una mesa. Te grabas en distintas posiciones y ángulos y lo montas con música: da la sensación de que estás buscando la solución y te está costando encontrarla.
4. La transición con IA entre dos planos
Este es más una transición que un corte, y se puede hacer gracias a las herramientas de vídeo con IA generativa. Unes dos planos totalmente distintos con un movimiento que sería muy difícil de grabar.
En el vídeo enseño dos ejemplos. En uno paso de un plano de dron de una isla de Filipinas a mi amigo sentado en una moto. En otro, mi amigo Florian desaparece en el horizonte en bici y la transición lleva a un plano detalle de él pedaleando. Grabar eso de verdad exigiría un vehículo más rápido que la bici.
El proceso es sencillo:
- Haz un pantallazo del último fotograma del primer clip y otro del primer fotograma del segundo.
- En una herramienta de vídeo con IA que acepte dos imágenes, sube cada pantallazo a su recuadro.
- Escribe qué quieres que pase en la transición. La que uso yo analiza las imágenes y te propone un prompt, que luego editas como quieras.
- Genera la animación y revisa el resultado.
5. El match cut
Consiste en encontrar dos sujetos, personas u objetos, con una forma parecida y en una posición similar del encuadre, pero en lugares distintos. Es de los más atractivos y de los más difíciles, porque necesitas dos composiciones casi iguales en entornos diferentes.
Puedes usar la silueta de una persona en dos escenarios. O dos objetos: en planos de cocina funciona muy bien, por ejemplo pasando de un plano cenital de un huevo en la sartén a una taza de café, otro objeto redondo, en un sitio totalmente distinto.
Dos trucos para que quede bien:
- Con personas, que los ojos coincidan. Cuando vemos a alguien en un vídeo, lo que buscamos son sus ojos. Si en un plano están en un punto de la pantalla, en el siguiente tienen que estar en el mismo sitio.
- Para cuadrarlo, pon un plano encima del otro y bájale la opacidad al de arriba. Verás las dos formas y podrás ajustar la posición hasta que encajen, aunque uno tenga más zoom. Luego vuelves a subir la opacidad y colocas el plano en su sitio.
Dos trucos extra
Ráfagas de imágenes
Juntas muchos planos distintos y los muestras muy rápido, con un efecto de sonido en cada uno (un pequeño clic, por ejemplo) o con un riser que acaba en un boom. Genera dramatismo y sirve para saltar a otro punto de la historia.
También funciona para momentos de preparación. Edgar Wright lo ha usado en varias películas: cuatro o cinco planos muy rápidos de alguien preparándose y la historia avanza.
Yo las uso al principio de los vídeos más largos, como resumen y gancho visual.
Mira el vídeo sin sonido
Este da sentido a todo lo anterior. Quita la música y el sonido, y mira el vídeo fijándote en adónde van tus ojos en cada plano.
Si en algún corte te sientes incómodo, porque el movimiento iba hacia la izquierda y de repente va hacia la derecha, ahí tienes un ajuste pendiente. Si alguno es a propósito, comprueba con la música si transmite lo que querías.
Si todo fluye, sigue con los efectos de sonido.
Empieza por uno
No hace falta complicarse con miles de cortes y de capas. Lo que hace que un vídeo se vea profesional o amateur es que la edición fluya.
Elige uno de estos cortes y pruébalo en tu siguiente vídeo. Si te animas con el match cut, es el que más cuesta y de los que más lucen.
