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Monitor externo para cámara: los errores que te evita al grabar
Colaboración: PortKeys (envió el monitor para el vídeo).
La semana antes de grabar este vídeo tuve una entrevista con dos cámaras. En una de ellas no pusimos monitor externo, nos despistamos, y en ese ángulo complementario se veía el micro que teníamos colocado por encima.
Una faena. Y algo que se habría evitado con un monitor.
No es lo mismo ver lo que grabas en una pantalla de 3 pulgadas que en una de 5 y media. Lo probé con un PortKeys LH5P, pero casi todo sirve para cualquier monitor.
Ver el encuadre entero
Lo primero que te da un monitor es tamaño. Y además lo puedes colocar en la posición y el ángulo que quieras.
En la pantalla de la cámara yo tengo toda la información a la vista: a cuántos fotogramas grabo, el tipo de enfoque, el ISO, el histograma. Todo eso aparece en los bordes y me tapa justo esa parte de la imagen.
El micro de la entrevista estaba ahí, en el borde de arriba, debajo de la información. En el monitor ves la imagen limpia y más grande, y ese tipo de errores los pillas antes de grabar.
Guías de encuadre
Casi todos los monitores traen una cuadrícula para encuadrar con la regla de los tercios o la regla de composición que quieras. Y unas guías de seguridad que te marcan unos márgenes para no salirte por arriba ni por los lados.
Muchas cámaras también las tienen. La diferencia es que aquí las ves en grande y sin nada más encima.
Enfocar sin adivinar
El focus peaking resalta la parte de la imagen que está enfocada. En todo momento sabes dónde está el foco, y en una pantalla grande lo ves mucho mejor.
En el que yo probé, al activar a la vez la cuadrícula y el focus peaking, las líneas de la cuadrícula se resaltaban en rojo como si estuvieran enfocadas. Molesta un poco, pero no es grave: te basta con ver que el sujeto aparece marcado.
Exponer bien, sobre todo las caras
Ver toda la información de exposición en la pantalla pequeña es incómodo. En el monitor tienes en grande los gráficos de forma de onda y los RGB, con mucha información sobre los colores de la imagen.
Color falso para entrevistas
Una herramienta que viene genial para exponer es el color falso. Te permite exponer perfectamente la cara de la persona y clavar la intensidad de las luces sobre ella. En entrevistas viene perfecto.
Cargar tu look si grabas en log
Exponer perfiles planos o logarítmicos es un poco pesadilla. Hay que sobreexponerlos un poco, pero cada perfil pide una cantidad distinta y es difícil tener una referencia.
En el monitor puedes cargar por USB un look que ya hayas preparado en el ordenador. Así ves cómo quedaría la imagen una vez editada y tienes una guía visual para exponer mucho mejor.
Ver algo a pleno sol
Si grabas en exteriores, seguro que te ha pasado. Hay tanto sol que la pantalla de la cámara no tiene brillo suficiente y no ves nada.
El monitor que probé llega a 1.700 nits. Para que te hagas una idea, la pantalla de un iPhone 12 tiene unos 1.200. Con esa luminosidad ves lo que estás grabando en vez de intuirlo.
Contrapicados y gimbal
Con un accesorio puedes montar el monitor en el gimbal, conectarlo a la cámara y girarlo hacia donde te venga mejor según cómo lleves el gimbal.
A mí me gustan mucho los contrapicados. Y en la Sony, en ese tipo de plano, es muy difícil ver la pantalla. Sin monitor, muchas veces estoy encuadrando y enfocando totalmente a ciegas.
Cuando tú eres el que sale en plano
Esta es la función que más me sorprendió. El monitor que probé controla la cámara: darle a grabar, el enfoque, la apertura, el ISO, el balance de blancos.
Encima de la cámara no tiene mucho sentido. El truco es que se conecta a la cámara por bluetooth y la imagen le llega por un cable HDMI largo. Así lo puedo tener delante mientras grabo vídeos hablando a cámara.
Me veo, veo la composición y voy ajustando sobre la marcha. No tengo que ir detrás de la cámara, cambiar algo, hacer una grabación de prueba y revisarla en el ordenador.
En entrevistas también sirve: con el monitor delante le das a grabar y te aseguras de que está grabando.
La batería
Todo esto puede consumir un poco más la batería de la cámara. Este tipo de monitores funcionan con baterías externas que se venden en muchos tamaños y capacidades.
Con un cable específico para tu modelo de cámara, esa batería alimenta el monitor y a la vez va cargando la cámara. Ganas tiempo de grabación.
Móntalo bien
Si compras un monitor, hazte también con un buen adaptador para la zapata de la cámara o de la jaula, y un brazo mágico. Funcionan mejor que los adaptadores básicos y te dejan colocarlo en la posición exacta que te resulte cómoda.
Dónde me compensa
Donde más útil me resulta es en entrevistas y en vídeos en los que hablo a cámara.
Si alguna vez te ha salido algo en plano que no habías visto, empieza por ahí. Un monitor más grande, sin información tapando los bordes, y lo ves antes de darle a grabar.
