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5 cosas que tener en cuenta antes de volar un dron
Colaboración: Droneando (vídeo en colaboración).
Hacía tiempo que quería grabar un vídeo con Cayetano, uno de los fundadores del canal de YouTube Droneando. Estaba cerca, así que quedamos para grabar en un par de sitios que él tenía localizados.
Aprovechando que Cayetano es experto en drones, le pregunté qué hay que tener en cuenta antes de volar. Y casi todo lo que salió tiene que ver con fallos que se repiten mucho.
Son cinco puntos, con lo que me contó él y lo que añado yo.
1. Planifica antes de ir
Para Cayetano, lo primero siempre es la planificación. Cuesta un poco de trabajo, pero es sencillo, muy poca gente lo hace y es donde más se falla.
La primera pregunta es para qué es el vídeo y dónde se va a publicar. ¿Es para un cliente, para Instagram, para YouTube? La respuesta ya te marca el formato y la duración.
Para YouTube buscarás algo más panorámico y más largo. Para un reel, algo vertical de 15 o 30 segundos.
Ese día mezclamos tomas de un Mavic 3 Cine y de una Canon EOS R5: un cenital con el dron y un plano con la cámara a través de un pasillo de setos.
2. Mira el mapa y la normativa
Cayetano lo tiene claro: lo más importante es el mapa. Hay que comprobar si hay alguna restricción aérea, porque eso condiciona cualquier vuelo, con un dron pequeño o con uno grande.
Lo que más usan es un mapa del espacio aéreo (en su canal tienen un enlace directo). Buscas dónde estás y te dice qué hay: una zona protegida, un parque natural, un aeropuerto, un helipuerto.
Si no hay nada, adelante. Si lo hay, toca tramitar permisos, y el propio mapa suele darte el contacto. Un helipuerto suele ser lo más sencillo; un aeropuerto, algo más complicado.
Y míralo cada vez, porque cambia. Donde grabamos había una restricción ya publicada que no entraba en vigor hasta dos semanas después. Ese día podíamos volar tranquilos.
Menos de 250 gramos o dron grande
Según Cayetano, en España y en Europa un dron de menos de 250 gramos, como el Mini 3, siempre te da más facilidades legales que uno como el Mavic 3.
Por ejemplo, con un mini podías volar en ciudad hasta 20 metros de altura, siempre que no hubiera otra restricción y sin molestar. Con un dron grande hacían falta permisos extra, y algunos son bastante farragosos.
Todo esto con la parte de piloto en regla: registrarte como piloto, con su examen, además del seguro obligatorio y la matrícula del dron. Cuando grabamos el vídeo, el registro era gratuito.
Las normas cambian y no son iguales en todos los países, así que antes de volar consulta la normativa vigente en el tuyo.
3. Haz un checklist de accesorios
Otro fallo típico: llevas el dron, pero te dejas algo que no llama la atención y es imprescindible. Los filtros ND, la microSD, un cable.
Cayetano es muy pesado con los filtros. Y con las tarjetas: la mayoría de drones ya traen algo de memoria interna, aunque no da para mucho. Lo ideal es llevar microSD. Ellos recomiendan tarjetas de 64 GB, y mejor varias que una muy grande: así no metes todo en la misma cesta. Cayetano lleva una en cada dron y otra de emergencia en el bolsillo.
Suma los cables para volcar el material al portátil en cuanto acabas. Y las baterías: el día anterior acabamos tarde y lo primero al llegar a casa fue ponerlas a cargar.
Su sistema es sencillo. Una nota en el móvil con las cuatro o cinco cosas que, si se te olvidan, complican la grabación. Después de hacer el plan y mirar el mapa, repasa esa lista.
4. Revisa el clima
Cayetano usa el dron como herramienta para conseguir imágenes. Por eso lo primero que mira es la nubosidad, que decide la luz que vas a tener.
Se apoya en tres herramientas:
- La app del tiempo del móvil, por si hay algo llamativo, como mucho viento.
- Ventusky, un mapa por horas con la dirección del viento, las ráfagas y el porcentaje de nubes.
- PhotoPills, de pago, que te dice por dónde y a qué hora se pone el sol y cuándo empiezan la hora dorada y la hora azul.
Del viento, lo más peligroso es la dirección. Si sopla de tierra hacia el mar, cuidado. Si es al revés, puedes permitirte más intensidad, porque ante cualquier problema el dron vuelve con facilidad.
5. Graba pensando en la edición
El último punto también nace de un error muy común: grabar sin pensar en quién va a editar.
Si quieres una cámara lenta, graba a 60 o a 120 fps. Si grabas con el Mavic 3 a 5,1K, tienes margen para reencuadrar, así que deja el plano un poco más abierto de lo habitual.
Y en cuanto acabas, a casa. Pasa todos los planos, clasifícalos, haz una pequeña selección y comprueba que estén bien grabados y enfocados. Si lo dejas dos semanas, ya no te acuerdas de qué grabaste a 24, qué a 60 ni por qué.
Esto lo repito mucho yo también: no grabes por grabar. Piensa qué planos quieres antes de despegar.
Así estiras la batería. Si llegas sabiendo qué planos quieres, no gastas vuelo buscando. Con siete o quince planos claros, te sobra batería aunque tengas 20 minutos.
Mucha gente despega, le da a grabar y para al aterrizar: un clip de 20 minutos. Mejor planos cortos: si una órbita te sale mal, la repites tres veces y después eliges la mejor.
Empieza por el plan
A nosotros grabar este vídeo nos llevó dos días. Fue un viaje improvisado y, por falta de planificación, tardamos más de la cuenta. Así que el primer punto también va por nosotros.
Y si quieres saber más de drones, pásate por el canal de Droneando.
