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5 trucos para grabar tomas cinematográficas con dron
Lo que solemos hacer todos cuando tenemos un dron es sacarlo de la caja, despegar y ponernos a grabar. Con todos los ajustes en automático.
Las tomas salen, claro. Pero se parecen mucho a las de cualquiera: un paisaje que se revela mientras el dron avanza o retrocede, y poco más.
Aquí van cinco trucos muy sencillos para que tus tomas con dron se vean más cinematográficas, y uno extra que para mí es el más importante.
1. Expón en manual
Con todo en automático es fácil que la toma acabe con zonas quemadas o con zonas muy oscuras y llenas de grano. Si quieres tomas cuidadas, toca la exposición a mano.
Empieza por el ISO. En el dron yo lo dejo siempre al mínimo (en el mío es 100), porque en cuanto lo subes un poco empieza a meter grano.
En una cámara jugarías con la apertura y con la obturación. Pero hay muy pocos drones que te dejen cambiar la apertura, así que lo que te queda es la velocidad de obturación.
¿Y la regla de la obturación?
En vídeo lo recomendable es que la obturación vaya al doble de los fotogramas por segundo. Con el dron, y sé que algún experto me lo discutirá, yo sacrificaría esa regla antes que dejar la toma mal expuesta.
Si puedes, usa filtros ND o polarizadores. Funcionan como unas gafas de sol para el dron: limitan la luz que entra en la lente y así es más fácil mantener esa obturación. Si vienes de la foto y te suena raro bloquear luz, en el artículo sobre filtros ND te lo cuento con calma.
Si no tienes filtros, sacrifica un poco la obturación. Lo que no se negocia es que la toma esté bien expuesta.
2. Combina movimientos
El movimiento hace que cualquier toma sea más interesante de ver, ya grabes con la cámara en mano, con un estabilizador o con un dron. Y el dron tiene un montón de ejes.
Puede volar hacia delante, hacia atrás, de lado, subir y bajar. Puede cambiar la inclinación de la cámara. Y puede girar sobre sí mismo.
Lo habitual es usar un solo movimiento en cada toma. El truco está en combinar dos a la vez, sin tirones.
Dos ejemplos:
- Mueves el dron hacia un lado mientras lo giras sobre su eje, para mantener un punto fijo en el centro del encuadre.
- Subes de frente mientras bajas la inclinación de la cámara.
Estas tomas enganchan mucho más y además combinan mejor con el resto del material cuando montas.
Si tu dron es de DJI, activa el modo cinemático. Suaviza los movimientos y limita la velocidad, así evitas los cambios bruscos de cámara, que en un vídeo están terminantemente prohibidos.
3. Busca un sujeto
Es muy fácil subir el dron a la montaña y dedicarte solo a sacar paisajes bonitos. Lo que hace que una toma llame la atención es un sujeto.
Una persona, una moto, un coche que avanza por la carretera, un barco si estás en el mar. Ese sujeto se convierte en el punto focal y es donde se va la mirada del espectador.
Además te ayuda a contar la historia. Esa toma aérea la puedes enlazar con otras que grabes con la cámara desde otros ángulos. Y la historia es lo más importante de cualquier vídeo.
4. Que el sujeto se mueva
En el segundo punto hablábamos del movimiento del dron. Ahora se trata de que el sujeto también se mueva.
Si sigues a un coche, síguelo. Si es un barco, acompáñalo con un lateral o con el movimiento que se te ocurra. Cuando se juntan el movimiento del dron y el del sujeto, el espectador no le quita los ojos de encima.
El dron te da ángulos que no consigues con ninguna otra cámara. Si los combinas con un sujeto en movimiento y con tomas en mano, de otras cámaras o de una GoPro debajo del agua, la historia cobra mucho más sentido.
5. Mézclalo todo
Este es el más importante de los cinco, y consiste en juntar los cuatro anteriores.
Una toma bien expuesta, con varios movimientos combinados, con un sujeto y con ese sujeto en movimiento. Cuando lo consigues, quien ve el vídeo mantiene la atención en cada plano que has grabado con el dron.
Eso es lo que buscas con cada toma aérea.
Extra: mira dónde vuelas
Este casi se me olvida, y posiblemente es el más importante de todos. Ten cuidado cuando vuelas.
Asegúrate de que estás en un sitio donde se puede volar. Y, sobre todo, de que sabes qué hay alrededor del dron.
Lo digo por experiencia. A mí y a mucha gente nos ha pasado volar sin ser conscientes de lo que había alrededor, y más de uno ha perdido un dron así.
Yo tenía un Mavic Air y se me quedó en Filipinas. No lo pude recuperar. Me sirvió de excusa para mejorar y comprarme el Mavic 2 Pro, que desde entonces me llevo a cualquier viaje.
Tu próximo vuelo
La próxima vez que saques el dron, no despegues con todo en automático. Pon el ISO al mínimo, expón a mano y piensa qué dos movimientos vas a combinar y con qué sujeto.
Y si tienes dron, cuéntame en los comentarios del vídeo cuál es tu favorito o cuál te gustaría tener. Es un mundo que me fascina.
