Blog Blog .RAW
Los 9 tipos de planos que necesitas para contar cualquier historia
Colaboración: Artlist (patrocinador del vídeo).
Cuando empezamos a grabar, lo complicamos todo una barbaridad. Pensamos que un vídeo profesional necesita una lista enorme de planos rarísimos.
Y no hace falta. Para contar cualquier historia te bastan nueve tipos de planos, y te valen igual si grabas en horizontal que en vertical.
Aquí te cuento cómo es cada uno y el truco que uso para combinarlos cuando llego a grabar.
Los 9 planos, uno a uno
1. Plano general
Es el plano que presenta dónde estamos. Le da contexto al espectador antes de que pase nada: el espacio, la localización, el edificio.
Se graba abierto, con un angular (un 24 mm, un 16 mm), para meter en el encuadre toda la información posible. El dron funciona muy bien aquí, porque también lleva una lente muy angular.
Si grabas un evento, enseñas el escenario y el edificio. Si grabas una vivienda, los alrededores y la ciudad.
Además de contexto, transmite emoción. Una persona sola en unas dunas da sensación de soledad. Esa misma persona en uno de esos cruces de Japón llenos de gente transmite caos.
Cuando no he podido grabar ese general yo mismo, o no había forma de tener dron, tiro de vídeo de stock o de herramientas de generación para conseguir esa vista.
2. Plano medio
Va de la cintura a la cabeza. Es el plano en el que te hablo en el vídeo, y el de casi todas las entrevistas o piezas en las que tu cliente habla a cámara.
Es lo bastante amplio para enseñar algo del entorno y lo bastante cercano para entender qué está haciendo la persona. Funciona muy bien justo después del general: primero el espacio, luego quién está en él.
En el vídeo me ves en plano medio trabajando en el ordenador. Sabes quién soy y qué estoy haciendo.
3. Primer plano
Ya sabemos dónde estamos y quién es el sujeto. Ahora toca guiar la atención.
El primer plano es más cerrado que el medio y enseña emociones: la cara, los ojos, la reacción. También sirve para el detalle de la acción, como la pantalla en la que estoy editando. Le estás diciendo al espectador: fíjate en esto.
En un evento pueden ser reacciones de los asistentes o alguien escribiendo algo. En una vivienda, los detalles que quieras destacar. En un corporativo, lo que hacen las personas que salen en el vídeo. Y es el plano que mejor genera tensión.
4. Plano sobre el hombro
Colocas la cámara detrás del hombro del sujeto y enseñas lo que él ve. Es una forma de acompañarle mientras hace la acción, como si el espectador estuviera a su lado.
Es el plano de las conversaciones. Te pones detrás de una persona para enseñar a la que habla enfrente, y luego al revés. Fíjate en la próxima serie que veas: sale en prácticamente todas las escenas de dos personas hablando.
Yo lo uso mucho en eventos. Me meto detrás de alguien del público y grabo al ponente desde ahí, para que quien vea el vídeo sienta que está sentado en esa sala.
5. Plano de punto de vista
El típico plano de GoPro: la cámara en el pecho o en la cabeza, enseñando exactamente lo que ve el sujeto. Mete a tu audiencia dentro de la acción. En el vídeo lo ves conmigo abriendo el cajón donde guardo el equipo.
6. Plano de seguimiento
La cámara va con el sujeto y lo lleva del punto A al punto B. Funciona muy bien al principio de un trayecto, un viaje o una aventura.
A mí me gusta cuando un ponente entra al espacio o sube al escenario. Genera tensión y un poco de misterio sobre adónde va. En una boda sería acompañar a la novia hasta el altar, o moverte con la pareja mientras les tiran el arroz.
7. Movimiento en cámara
Aquí la cámara está fija y lo que se mueve es lo que hay dentro del encuadre: personas, coches, lo que sea. El dinamismo sale de ahí.
Casey Neistat es de los grandes en esto. En sus vlogs ponía el trípode en un punto y era él quien pasaba por delante y creaba el movimiento para llevar la historia de una escena a otra. Es uno de los motivos por los que yo empecé a dedicarme al vídeo.
8. Dolly in y dolly out
Un movimiento hacia delante o hacia atrás.
El dolly in genera anticipación. Si al plano medio en el que estoy trabajando le metes un poco de zoom en edición, el espectador se pregunta qué estoy haciendo. Luego se lo respondes con un plano detalle. También vale acercarte rápido a la reacción de alguien.
El dolly out hace lo contrario: deja entrar más información en el encuadre. Transmite alivio, como cuando ya se ha resuelto el misterio. Yo lo uso mucho con dron para cerrar un vídeo, porque da la sensación de que nos vamos del sitio.
9. Picado y contrapicado
Uno de mis favoritos. En el picado pones la cámara por encima, apuntando hacia abajo, y el sujeto se ve más pequeño. Sirve para transmitir inseguridad, vulnerabilidad o duda.
El contrapicado es lo contrario. Grabas desde abajo y el sujeto parece imponente y poderoso. Es como se suele presentar a un villano en una película. Yo lo uso en ponencias, para darle peso a la persona que está dando la charla.
El truco para combinarlos
No hace falta grabar los nueve en cada escena. Como mínimo, asegúrate de tener un general, un plano medio y un primer plano.
Con esos tres cubiertos, piensa cómo quieres colocar la cámara. ¿Un ángulo bajo para darle importancia al sujeto? ¿Un movimiento hacia delante para meter tensión? ¿Una toma desde detrás del hombro? Ahí es donde entra el resto.
Antes de tu próximo rodaje
Así que nada, la próxima vez que salgas a grabar, asegura primero esos tres planos básicos. Luego elige qué emoción quieres añadir con los demás, y con eso ya puedes contar cualquier historia.
