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Cómo grabar vídeos de eventos: equipo, audio y planos
Casi todas las personas que conozco que trabajan en vídeo, con su pequeña productora o como freelance, han grabado eventos en algún momento.
Y la diferencia entre un vídeo bonito con música y uno que engancha a quien lo ve se decide antes de editar: en lo que grabas y en cómo lo grabas.
Yo grabo eventos a menudo para unos clientes en Estados Unidos, y muchas veces grabo y edito el vídeo el mismo día.
El equipo: imagen, audio y estabilización
No necesitas complicarte la vida. Para un evento hay que resolver la imagen, el audio y la estabilización de esas imágenes. Con eso en la cabeza, eliges el material.
Dos cuerpos para no perder tiempo
Mi cámara principal es una Canon EOS R5 Mark II con un 24-70 f/2.8, y la llevo siempre en mano. El 24-70 es mi objetivo todoterreno: con el 24 saco planos generales y con el 70, detalles de los ponentes y de la gente.
En realidad, lo que necesitas es una cámara que grabe en 4K. Sony, Panasonic, Canon o incluso el teléfono.
El segundo cuerpo es una R8, más sencillita, con un 16 mm f/2.8 y montada en un DJI RS3 Pro. Esa es la de los planos generales.
Con las dos preparadas paso del plano general al medio o al detalle en segundos. Si pasa cualquier cosa, grabo con la que tenga más a mano.
Luz, solo para las entrevistas
Para el evento en sí no necesitas iluminación. Para las entrevistas sí conviene llevar algo: un ring light si tienes uno, o como yo, una Molus X60 con un difusor pequeño. Cabe en la maleta y resuelve una entrevista improvisada en un pasillo.
El audio: dos micros y la ponencia grabada entera
Aunque el vídeo sea un resumen con imágenes, el audio cambia por completo la experiencia de quien lo ve. Lo más importante de un vídeo es la historia, y la mejor manera de conseguirla es con el audio.
Yo llevo dos micrófonos:
- Un micro de cañón encima de la cámara. Recoge el sonido ambiente y cualquier intervención que no me dé tiempo a microfonar. No es el mejor, porque no te acercas a quien habla, pero te da un audio base con el que jugar después.
- Un inalámbrico que graba de forma interna (uso los Hollyland Lark Max 2). Es tan pequeño que se esconde en cualquier sitio, y se lo pones al ponente, o cerca de un altavoz, para grabar la charla entera.
Durante el evento voy cambiando en la cámara la entrada de un micro a otro según lo que quiera grabar en cada momento. Pero el inalámbrico no para: graba la ponencia de principio a fin.
Así, si con la cámara me pierdo una parte importante del mensaje, el audio está igualmente guardado. En el último evento lo hice así y fue de las mejores decisiones que tomé, porque ese audio es con el que luego construyo la estructura del vídeo.
Entrevistas: lo que casi todo el mundo se salta
La otra fuente de historia son las entrevistas. A los ponentes, a la gente de la organización y a los participantes. Que te cuenten de qué va el evento o qué se llevan de él.
Muchas veces se deja de lado, y es muy útil. Tu cliente consigue testimonios para vender mejor la siguiente edición, y tú tienes material para crear más piezas además del vídeo resumen.
Los planos: piensa en secuencias
Aquí hay dos partes: qué tipos de plano grabar y en qué fijarte mientras grabas.
Tres planos por escena
- Plano general. Da contexto: dónde pasa todo, el tamaño del espacio, incluso la ciudad en la que estás. Yo uso el gimbal casi solo para este plano (y para alguna secuencia más movida). En un pabellón grande, un orbital enseña la magnitud del sitio. Y en edición es el plano ideal para poner un título o enseñar una diapositiva con una frase que llame la atención.
- Plano medio. Centrado en el sujeto: quien da la charla, dos personas hablando, una acción concreta.
- Plano detalle. Miradas, caras, alguien tomando apuntes y lo que está escribiendo.
La regla es sencilla: cada vez que grabes algo, asegúrate de tener los tres. Cuando edites tendrás variedad para elegir y el montaje fluirá mucho mejor.
En qué fijarte
Graba a los ponentes y sácalos lo mejor que puedas. Pero no te olvides de quienes asisten. A todos nos gusta vernos en vídeo, y si la gente sale participando, hay muchas más posibilidades de que lo comparta. Eso le viene bien al vídeo y a tu cliente.
Céntrate también en las actividades. Que no sea solo charlas, imágenes bonitas y gente comiendo: busca interacciones entre asistentes, entre ponentes y público, y lo que vaya pasando a lo largo del día.
Saber qué va a pasar antes de que pase
Para todo lo anterior necesitas saber en cada momento qué va a ocurrir.
Habla con la organización y consigue la escaleta, el horario o la agenda del evento. Y pregúntale a la persona que lo organiza cuáles son los momentos más importantes.
Con eso sabes dónde tienes que estar, cuándo puedes hacer las entrevistas con los ponentes y qué te toca grabar después. No se te escapa nada por estar grabando otra cosa justo cuando pasaba lo importante.
Y después, a editar
Con el audio de las ponencias, las entrevistas y tus tres planos por escena, llegas a la edición con todo lo que necesitas. Cómo monto yo ese material lo tienes en el artículo sobre cómo editar vídeos de eventos.
Si solo cambias una cosa en tu próximo evento, que sea esa: el inalámbrico en el ponente, grabando desde el principio.
