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Cómo hacer un presupuesto de vídeo (y cómo presentárselo a tu cliente)
No sé si te ha pasado. Cuando das el salto y empiezas a trabajar por tu cuenta como filmmaker (y si te dedicas a la fotografía, seguramente también), el momento de enviar el presupuesto es bastante incómodo.
En este artículo te cuento por qué nos cuesta tanto, qué tiene que tener un presupuesto de vídeo y por qué la forma de presentarlo importa casi tanto como la cifra. Al final te dejo una calculadora gratuita que he creado para hacerlo más rápido.
Por qué nos cuesta tanto hablar de dinero
Las conversaciones de dinero con los clientes nos generan tensión. No sé muy bien por qué, pero en España, en nuestra cultura, lo tenemos muy estigmatizado. Cada vez que sale el tema, nos sentimos un poco incómodos.
Y esa incomodidad acaba notándose en el precio que ponemos.
El síndrome del impostor también se cuela en tus precios
A mí me ha pasado durante muchos años. Siempre he tenido la tendencia a infravalorar mi trabajo, y eso que a mis clientes no solo les hago vídeo: a veces también llevo parte de su marketing.
Detrás de eso está el síndrome del impostor. Y lo tenemos todos. Todas las personas que conozco del sector (y somos muchas) lo han sentido en algún momento.
Si eres artista, seguramente te ha pasado. Si te dedicas a las redes sociales, también: te da vergüenza, no sabes si eres lo bastante experto para hablar de un tema…
Si estás en ese momento ahora, que sepas que todos hemos pasado por ahí. Se sale, y no pasa nada.
Pero conviene quitarse ese miedo cuanto antes, porque el presupuesto es parte del día a día de tu negocio.
Además de filmmaker, eres emprendedor
Cuando te dedicas a esto, muchas veces estás solo. La parte creativa, el trabajo para tus clientes, es la que más disfrutamos. Pero además te toca:
- llevar la parte administrativa
- montar tu web (y hacer de desarrollador web)
- manejar las herramientas de IA
- aprender a hacer anuncios y a escribir
- llevar la contabilidad, las finanzas y la fiscalidad
- y si tienes empleados, aprender a delegar y a contratar
Somos mucho más que filmmakers. Y dentro de todo eso, los presupuestos y la forma en la que presentamos nuestros precios son algo fundamental en nuestro sector.
Si quieres ver cómo afronto el resto de frentes, lo cuento en los 5 retos de trabajar como filmmaker freelance.
Qué tiene que tener un presupuesto de vídeo
Durante mucho tiempo, lo que más me costaba era no tener nada claro. Cuánto le cobré a este cliente la última vez, cuánto pongo de tarifa de día, cuánto por cada pieza que voy a editar…
Lo que me ha ayudado es ordenar siempre el presupuesto de la misma forma, en tres bloques:
- Preproducción: todo lo que pasa antes de grabar, como la idea o el guion.
- Producción: las jornadas de rodaje, con tu tarifa de día.
- Postproducción: cada pieza que vas a editar, con su precio.
Cada línea es un concepto, una cantidad y un precio. Así, cuando el cliente te pide una pieza más, sabes exactamente qué cambia y qué no.
Otra cosa que hago a menudo es presentar varias opciones en el mismo presupuesto, por ejemplo con más o menos piezas. El rodaje es el mismo y solo cambia lo que se edita.
Y un detalle que se olvida mucho: tu equipo también cuenta. Lo explico en cuánto vale tu equipo de vídeo y por qué cuenta al poner precio.
WhatsApp o PDF: la forma de presentarlo también cuenta
La imagen que das al presentar tu precio ayuda mucho a cerrar un proyecto.
No es lo mismo mandar una cifra por WhatsApp que enviar un PDF bien ordenado con:
- lo que vas a hacer
- quién eres
- cómo trabajas
- y el precio
La mayoría manda el precio por WhatsApp, o una propuesta un poco cutre. Cuidar esto es de lo más sencillo que puedes hacer para mejorar la imagen de tu negocio audiovisual, sobre todo cuando te toque presupuestar proyectos más grandes.
Una calculadora gratuita para hacer tus presupuestos
Toda esta parte siempre me ha parecido complicada, así que he creado una herramienta para hacerla más fácil.
En lugar de abrir 300.000 Excel cada vez que calculas un presupuesto, lo haces directamente en la calculadora y te descargas una imagen. Esa imagen la metes tal cual en tu propuesta, junto al resto de la información.
Es totalmente gratuita y no lleva marca de agua ni nada, porque lo que quiero es que te sea útil.
Lo único que te pido a cambio: cuando la uses, cuéntame cómo la estás usando, para qué y si te está sirviendo. Me ayuda mucho a mejorarla.