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Así edito vídeos más rápido (mi proceso paso a paso)
Colaboración: Motion Array (patrocinador del vídeo).
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Hola familia!
Hoy quiero hablar sobre la edición de vídeo y, sobre todo, sobre cómo puedes optimizar tu proceso para editar más rápido.
¿Alguna vez te has parado a pensar cuánto tiempo deberías dedicar a editar un vídeo?
Últimamente estoy trabajando con mi editor en optimizar los tiempos, porque nos pusimos a analizar cuánto podíamos llegar a tardar en editar cada vídeo.
Nos hemos dado cuenta de que una edición bien hecha puede llevar entre 10 y 15 horas, incluso para vídeos cortos que tienen una duración de un minuto.
Pero también hemos visto algo importante: cuando sigues un buen proceso, puedes ahorrar un montón de tiempo sin sacrificar calidad.
Así que en el vídeo de esta semana hablamos de mi proceso completo de edición, paso a paso. Desde la primera estructura hasta la exportación final.
La base de cualquier vídeo, ya sea un reel, un vídeo de cliente o uno para YouTube, es la estructura narrativa.
Yo siempre empiezo cuadrando la voz en off (o el plano principal) con la música.
La música tiene sus propios momentos clave, y si la usas bien, puedes elevar muchísimo la emoción del vídeo.
Esta parte es fundamental y en ella empleo la mayor parte del tiempo de edición.
Y si la haces bien, te vas a dar cuenta de que el resto del vídeo sale “solo”.
Échale un vistazo al vídeo, porque entramos en profundidad en todos los pasos para poder optimizar los tiempos y sacarle más rentabilidad a cada proyecto.
🎥 Tienes el vídeo aquí debajo: Mi proceso de edición paso a paso
Nos vemos la próxima semana.
Un abrazo,
Alex
Mi proceso de edición, en seis pasos
Un vídeo de un minuto te puede llevar media hora o quince horas. Depende de la complejidad, de los efectos y de cuántas voces tengas que encajar. Lo que sí controlas es el orden en el que haces las cosas, y ahí es donde se gana o se pierde casi todo el tiempo.
Este es el orden que sigo, tanto para un vídeo de cliente como para un reel o un vídeo de YouTube.
1. La estructura: voz y música
Todo empieza por el hilo conductor. Puede ser una persona hablando a cámara, una entrevista o una voz en off grabada para el proyecto.
Lo primero que hago es poner esa voz junto a la música y cuadrar los momentos importantes del mensaje con los momentos importantes de la canción. Una canción tiene partes, subidas y respiraciones. Si la frase clave cae justo donde entra la subida, el vídeo gana muchísimo sin haber puesto todavía una sola imagen.
Un ejercicio que hago mucho: escucho la voz con la música, con los ojos cerrados, e intento imaginar qué plano va en cada momento. Como ya sé lo que he grabado, casi puedo ver el montaje antes de hacerlo.
Si hay varias personas hablando (entrevistas, testimonios), creo una secuencia aparte solo con sus mejores frases y les pongo marcadores en la línea de tiempo con quién habla y qué dice. Luego construir la historia es ir cogiendo piezas de ahí.
Este es el paso que más tiempo me lleva. Y es el que hace que el resto vaya rápido.
2. Rellenar con planos recurso
Con la estructura hecha, toca cubrirla con imagen. Tengo dos formas de hacerlo, según el proyecto.
En proyectos largos o complejos (una boda, un documental) pongo todos los planos recurso en una secuencia aparte y hago una preselección: los que me encantan los subo dos pistas, los que me valen, una. Cuando voy a montar, veo de un vistazo qué tengo y lo arrastro a la secuencia principal.
En proyectos cortos (un vídeo inmobiliario, por ejemplo) no hago preselección. Voy viendo los clips directamente en la carpeta del proyecto y arrastro los mejores a la línea de tiempo.
3. Efectos y sonido
Aquí es donde el vídeo coge personalidad: transiciones, zooms, algún overlay, un movimiento de cámara simulado. Y efectos de sonido, que son igual de importantes que la parte visual. Un vídeo sin sonido de ambiente ni efectos se nota incompleto aunque no sepas decir por qué.
Una advertencia: no te pases. Demasiadas transiciones cansan a quien está viendo el vídeo. Úsalas donde quieras destacar algo.
4. Textos y subtítulos
En redes, mucha gente ve los vídeos sin sonido, así que los subtítulos son los que retienen la atención. Luego están los títulos: el nombre de quien habla en una entrevista, una frase que quieres destacar.
Mi consejo es trabajar con plantillas de títulos. Te dejan crear una imagen propia para cada cliente (o para tu canal) y reutilizarla en los siguientes vídeos, que es donde de verdad se ahorra tiempo.
5. El color, al final
Este error hace perder mucho tiempo. Si vas corrigiendo el color de cada plano mientras montas, y luego cambias ese plano, has tirado ese trabajo.
Monta el vídeo entero sin tocar el color. Cuando estés contento con el montaje, entonces sí, corrige clip a clip para que todo el vídeo tenga un color coherente. Un LUT aplicado a todo el proyecto ayuda a mantener esa coherencia.
6. Exportar
No exporto igual un vídeo de YouTube que uno para redes. En el vídeo te enseño en pantalla los ajustes que uso para cada uno, para que puedas pausar y copiarlos.
La idea que lo une todo
Si la estructura de voz y música está bien, el resto del vídeo sale casi solo. Si está mal, ningún efecto lo arregla. Dedícale ahí el tiempo.
